
Las técnicas de relajación profunda no sólo ayudan a la relajación, sino que colaboran a mejorar la columna vertebral, haciéndola más fuerte. Lo que necesitas hacer para practicar esta técnica es encontrar un lugar tranquilo y disponer de tiempo para practicar.
Si no estás habituado a practicar yoga, entonces debes saber que la posición es de gran importancia para desarrollar esta técnica. Doba tus rodillas y apoya las plantas de tus pies en el suelo, chatos. Inhala profundamente, procurando que todo el aire se deposite en el abdomen, “debajo” de tus pulmones…
Exhala lentamente. Repite este proceso hasta que estés familiarizado con la respiración abdominal. Luego, entre inspiraciones y exhalaciones, intenta reconocer el músculo de la pelvis que regula los movimientos intestinales y de la vejiga.
Intenta armonizar con la distención y contracción de este músculo a medida que respiras: cuando inhalas, relájalo, y cuando exhales, contráelo.
Publicado por Matias en Actividad física, Salud el 3 Junio, 2008
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