
Sean calientes, tibias o frías, las compresas herbales te ayudarán a aliviar molestias o calambres, aunque sirven también para tratar aquello que parece menos probable, como los dolores de cabeza, irritaciones en la piel o una garganta inflamada.
Lo primero que debes hacer es hervir estas hierbas en un té. Deja entibiar si deseas usar una compresa tibia o caliente, y deja enfriar si deseas una compresa helada. Sumerge una tela o algo de algodón en el líquido y presiónalo suavemente sobre tu piel, tu garganta o aquél lugar en el que sientas malestar.
Publicado por Matias en Remedios caseros, Salud el 6 Mayo, 2008
