
Para evitar que las cebollas te hagan llorar a la hora de pelar y picarlas para preparar tu platillo, una manera sencilla es colocarlas unas cuantas horas antes de ser usadas dentro del refrigerador, sacarlas y picarlas rápidamente.
Verás que de esta manera el efecto molesto de las cebollas sobre los lagrimales se reduce muchísimo.
