
Son muchas las composiciones que se pueden realizar partiendo de un mismo edificio. La luz, el clima, el entorno y la posición de la cámara son factores que utilizados de una manera adecuada, ayudan a comprender el estilo, la historia, la función, etc del edificio.
Iluminación
La utilización adecuada de la dirección de la luz permite poner de relieve dos de las características fundamentales de un edificio: su forma y su volumen. Para destacar las formas lo mejor es utilizar un iluminación frontal o dorsal, mientras que, para resaltar los volúmenes se debe utilizar una iluminación lateral, ya que ésta provoca sombras que definen los planos y la profundidad del edificio.
Clima
El fotografiar edificios bajo condiciones climáticas poco frecuentes puede dar lugar a composiciones con un significado mucho más allá de la simple imagen. Así, por ejemplo, un cielo cubierto y con nubes tormentosas puede otorgar a la fotografía un aire amenazador, melancólico. Las condiciones climáticas pueden ser un instrumento para transmitir emociones y sentimientos.
Entorno
El entorno puede proporcionar gran interés a la fotografía de muchos edificios, ya que encuadra a estos dentro de su contexto, haciéndolos así más interesantes.
Detalles
En otras ocasiones, por el contrario, la mejor toma fotográfica no es aquella que nos ofrece una visión del conjunto, si no la que se centra en un detalle determinado, que ayuda a comprender el período y el estilo del edificio (por ejemplo, la gárgola de una Catedral).
Publicado por Jotaeme en Fotografía, TusTrucos el 10 Abril, 2008
