
A la hora de ir a comprar pescado no debemos olvidar que es un producto que se altera muy pronto si no ha sido tratado con las medidas adecuadas. Cuando, en la pescadería, nos disponemos a elegir las piezas que vamos a adquirir, tenemos que tener presente una serie de signos que nos pondrán sobre aviso de la frescura del pescado elegido.
A continuación te enseñamos una serie de trucos que te permitirán desechar los pescados que no sean frescos.
El pescado fresco tiene que presentar siempre un aspecto exterior que:
- tenga los ojos brillantes. Los ojos opacos son signo de descomposición.
- las agallas tienen que ser rojas.
- el aspecto de la piel ha de ser brillante y con las escamas bien adheridas, que no estén sueltas.
- el abdomen no debe estar ni hinchado ni hundido.
Una vez lo tengamos en casa, si no vamos a consumirlo inmediatamente, debemos meterlo al frigorífico o al congelador.





























