
Una buena opción si necesitas ahorrar dinero, es llevar comida casera a tu lugar de trabajo para así no tener que andas gastando demás en los menúes ejecutivos. Para organizarte mejor, te damos unos consejos que te serán realmente prácticos
- Si no quieres estar todas las noches cocinandote para el día siguiente, puedes realizar esa tarea un día del fin de semana, y congelarlo todo para ir sacando una porción por día. Arma un menú todas las semanas para ir variando un poco.
- Las tartas y las empanadas siempre son una buena opción, ya que son fáciles de transportar en un simple tupper y de calentar. Además, se pueden comer frías si en tu trabajo no hay cocina.
- También podés crear tus propias ensaladas mixtas, combinando atún, verduras, y otras carnes. Con eso te asegurás alimentarte adecuadamente, y no caer en la “comida chatarra”
- Para el postre, lo mejor son las frutas. Además de economicos, te llenará de vitaminas y proteínas que tu cuerpo tanto necesita.





























