La cocción de las verduras no presenta dificultad alguna en la cocina. No obstante, sí existen una serie de reglas y consejos básicos a seguir para obtener el mejor resultado y, sobre todo, garantizar el mantener el aporte vitamínico de éstas.

Antes de iniciar la cocción debemos seguir unos pasos básicos. Lavar bien la verdura con abundante agua fría, no tibia ni caliente, escurriéndolas bien tras el lavado, para evitar que las sustancias solubles que contengan no se disuelvan. Posteriormente, las troceamos en trozos grandes. Ahora decidiremos si cocemos en agua o al vapor.
Si cocemos en agua, no es necesario utilizar mucha cantidad de ésta. Una vez el agua hierva, introducimos las verduras y las cocemos el tiempo recomendado a cada una. Sacamos, enfriamos con agua fría a chorro y dejamos secar.
Si cocemos al vapor, debemos poner una rejilla en la olla para impedir que la verdura toque el agua. La olla debe permanecer tapada durante la cocción. Este sistema mantiene las propiedades nutritivas mejor que la cocción en agua.





























